Cataratas

Rev. marzo 2013

 

Cataractes

Las cataratas constituyen una de las enfermedades oftalmológicas más comunes en los pastores australianos. Las cataratas pueden aparecer por causas no hereditarias (otras enfermedades, heridas, o un desequilibrio nutricional) aunque es infrecuente. Ante la duda se debe consultar siempre a un oftalmólogo veterinario.

Las cataratas hereditarias son bilaterales, es decir, ocurren en los dos ojos, aunque pueden no aparecer al mismo tiempo. Cuando se detectan cataratas en uno de los ojos, es aconsejable volver a chequear el otro ojo entre seis meses y un año después por si se hubiesen desarrollado. Las cataratas hereditarias debutan como pequeñas opacidades en la vista, y progresan, a veces, hasta nublar la vista por completo. Los perros en los que la opacidad es completa solo distinguen luces y sombras. Las cataratas no causan ningún dolor al animal y, por lo general, avanzan lo suficientemente despacio como para que el perro se adapte a la pérdida de visión. En los Aussies las cataratas casi nunca se manifiestan en cachorros jóvenes. Los perros afectados suelen presentar signos de la enfermedad en la edad adulta, aunque se pueden desarrollar los primeros síntomas tanto en adultos jóvenes como en perros de edad avanzada. Este amplio rango de edad en el que se pueden empezar a desarrollar los síntomas hace que sea extremadamente difícil predecir o eliminar la enfermedad, y los perros afectados a menudo crían antes de que el dueño se de cuenta de la presencia de la enfermedad.

Las cataratas se clasifican en función del lugar de la lente en el que debutan. La lente es redonda cuando se mira desde la parte frontal o desde la posterior, más gruesa en el medio y se estrecha hacia el borde exterior. El frente de la lente se denomina como ‘anterior’; la zona posterior como ‘posterior’. El interior es el ‘núcleo’; el exterior, la ‘corteza’ y el borde exterior (redondo), el ‘ecuador’. El centro de la lente es el ‘área polar’. De esta forma, si un perro tiene cataratas corticales polares posteriores, éstas se están formando en la parte posterior del centro de la capa externa. Y ahí es donde comienzan la mayoría de las cataratas en los pastores australianos.

El modo de herencia de la mayoría de las cataratas en los Aussies es dominante con penetrancia incompleta, lo cual significa que no todos los perros con la mutación van a desarrollar cataratas. También es extremadamente variable la edad de aparición de éstas. Incluso es posible que perros que desarrollarían la enfermedad fallezcan antes por otras causas o que su dueño deje de hacerle exámenes oculares al aminal antes de su aparición y por lo tanto nunca sean detectadas.

A principios de 2008 se produjo el lanzamiento de un test de ADN para uno de los tipos de cataratas hereditarias, lo cual debería ayudar a reducir en gran medida la frecuencia de esta forma de cataratas en la raza. Este test, detecta una mutación en un gen llamado HSF4, la cual está asociada con el 70% de las cataratas hereditarias en los pastores australianos. La presencia de dicha mutación constituye un factor de riesgo, es decir, no todos los perros con la mutación contraen cataratas. La mutación es dominante, por lo que los perros con sólo una copia del gen mutada corren el riesgo de desarrollar cataratas en algún momento de sus vidas. Los perros con la mutación que se mantienen sanos transmitirán la mutación en su descendencia, la cual también estará en riesgo de sufrir cataratas. Esta mutación es extremadamente común en la raza, aproximadamente uno de cada cuatro Aussies la tienen. Debido a su elevada frecuencia en la raza, eliminar de la cría a todos los perros con la mutación no es una opción.

Debido a que la mutación en HSF4 es sólo un factor de riesgo y que además hay cataratas hereditarias que se deben a otras causas, todos los perros reproductores deberían someterse a una revisión anual por un oftalmólogo veterinario.

Consejos de cría:

  • Los perros con cataratas no deberían criar.
  • Los perros con una copia de la mutación en HSF4 deberían de criar únicamente con parejas reproductoras libres de mutación.
  • Si un perro tiene la mutación en las dos copias del gen HSF4, sería mejor criar con un hermano de camada con sólo una copia de la mutación para una cría de la misma calidad. En el caso de que un ejemplar con dos copias mutadas de HSF4 críe, debe hacerlo exclusivamente con una pareja libre de mutación.
  • Los parientes de primer grado (padres, hijos, hermanos y medios hermanos) de un perro HSFS4 libre y a su vez, diagnosticado con cataratas hereditarias, deben criarse únicamente con parejas HSF4 libres y que, además, no tengan antecedentes familiares de cataratas no relacionadas con HSF4.

traducido por Cristina Riobello Suárez